Sabino
Lo primero que recuerdo de él es que me llamó la atención su nombre porque me sonó a nombre de mujer, pero en masculino. En la hípica que frecuentaba había una mujer que se llamaba Sabina. Era la primera vez que escuchaba ese nombre y lo asociaba a Sabrina, como la bruja de la serie.
Me dijeron que uno de la banda se llamaba así; Sabino. Me sonaba raro y además no usaba tupé.
Un día entré donde estaban reunidos y él estaba explicando algo. Contaba que alguien había llamado a su casa preguntando por él y no estaba así que le dejaron el recado a su madre -”dígale que ya tengo las anfetas“-. Oh! Cómo puede ser alguien tan malo y dejarle un recado a tu madre con una mentira tan fea y descreditante!. Todos rieron a carcajadas y le preguntaron que cómo se lo explicó a la madre. -”No, le dije que eran para un colega”-. Luego agregó que al tipo que le pasa las anfetas ya le avisó de que no volviera a dejar recados de ese tipo en su casa porque no saben que él tomaba de eso.
Me quedé horrorizada. ¡Dios mío, es un drogadicto!. Yo estaba absolutamente convencida de que a pesar de ir vestidos de chicos malos eran unos santos y ni se endrogaban ni tampoco follaban por eso de que no querían casarse (dos más dos cuatro ¿no? Bendita inocencia….)
Se convirtió en un gran secreto que no contaba a nadie. Algunos años más tarde descubrí que todo dios tomaba anfetas, fumaban porros y además follaban lo que les daba la gana (sí, incluso mi hermano!). Todavía me sorprendo de lo incente que llegaba a ser. Seguro la culpa es de las pelis de Disney …
7 Septiembre 2007 at 18:51
Gracias por seguir escribiendo sobre esas maravillosas anecdotas de tu hermano y sus colegas. Espero que no te canses y me cuentes alguna más. De todas maneras me siento muy agradecido.
Un saludo.